Armando
Berrones
Ha llegado a esta columnista información sumamente delicada como infame por parte de mis
asiduos lectores, quienes me piden ser portavoz de sus inquietudes.
Se trata de
la otrora famosa y digna de orgullo Escuela Náutica de Tampico,
institución educativa a nivel superior dedicada a la formación de profesionales
del mar y a la capacitación del personal subalterno de la marina
mercante y pescadores, según reza su presentación virtual. Resulta que en sus entrañas existe una serie
de anomalías que lejos de prestigiarla, la envilecen al por mayor.
De acuerdo
con los señalamientos que me han llegado, hay directivos que se están
enriqueciendo con prácticas fraudulentas y abusivas, aprovechando sus posiciones
de mando y tráfico de influencias sin dejar de lado el nepotismo tan repudiado
por el Gobierno Federal.
En primer
término, me informan que hay extorsión económica a los estudiantes para darles
la aprobación de los exámenes de Ascenso y el dinero obtenido no se reporta ni
se factura; es recogido por el director. En segundo lugar, hay cobros ilegales
para los exámenes llamados Marlins, que son los que certifican el nivel
de inglés de los alumnos y otras evaluaciones académicas y también son fuente
de ingresos de manera discrecional.
En
apariencia la subdirectora de formación, Capitán Edith Aracely Ramiro Mendoza
está presuntamente involucrada en estos actos de corrupción y rayanos en el
desprecio por los valores éticos y académicos.
En tercer
lugar, los cursos de Botes de Rescate están sin prácticas y los simuladores
operados por personal no calificado. Los equipos son operados por individuos
que no tienen la mínima preparación y mucho menos la certificación requerida
por organismos como la OMI (Organización Marítima Internacional), además de que
los presuntos capacitadores no siguen los estándares internacionales.
Los
simuladores de navegación son herramientas clave para la formación técnica de
los futuros oficiales y se encuentra operado por personal, reitera, inadecuado,
sobre todo porque no se desarrollan las competencias críticas en navegación,
seguridad y toma de decisiones a bordo.
Como parte
de un cuarto señalamiento, la queja de los estudiantes porque afirman que los
comedores y dormitorios están en condiciones insalubres y se les niega el
alojamiento a los que vienen de fuera. La Escuela Náutica Mercante de Tampico
tiene instalaciones infestadas de cucarachas y otras plagas lo que hace
imposible poder convivir y afectan directamente la salud de todos los alumnos e
incluso el personal administrativo. Hay que añadir que los educandos foráneos
les impiden quedarse en los dormitorios y por tanto tienen que costearse
hospedajes externos, lastimando aún más a la economía de sus familias.
Continúan
mis informantes que: también existe una gran anomalía: la venta de comida
chatarra y negocios personales en uniformes escolares, los cuales están
directamente relacionados con el director, la subdirectora, los jefes de
carrera y comandantes de estudiantes, quienes presuntamente están coludidos para
obtener y repartirse las enormes ganancias; práctica que es ilegal y
contraviene las disposiciones en la materia emitidas por la Presidencia de la
República de que está prohibida la
“chatarra” en las instituciones educativas.
El director
obliga a los estudiantes a comprar los uniformes a través de paquetes
especiales que él mismo arma, con muy mala calidad de los materiales y lo
recaudado de las ventas se lo queda, presuntamente, amparado en que es compadre
del actual coordinador.
Refieren que
el actual director ocupaba anteriormente el mismo cargo en la ASIPONA Altamira,
de donde fue removido por presuntos ilícitos relacionados con huachicol.
Incluso el Capitán Agustín Álvarez quien fungía como OPIP en esa misma
terminal, ahora es el jefe de carrera de la Náutica.
Finalmente,
lo más importante: la Calidad educativa está para el llanto, pues no hay
programas académicos reales. Los contenidos no corresponden a los planes de
estudio, no están actualizados ni tienen materiales de referencia.
La formación
profesional de los educandos está decadente y las fallas estructurales van en
aumento sin que las autoridades educativas superiores intervengan para acabar
con estas anomalías.
Urgen que se
tomen medidas, se apliquen las auditorías pertinentes y se proceda a una
profunda investigación que lleve a los principales responsables de tanta
corrupción, nepotismo, saqueo y abusos de poder. El antiguo prestigio de esa
escuela lo reclama.
Continuará…
Au revoir!!!
armandobg823@gmail.com

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