http://www.youtube.com/watch?v=D6KqtHWnraI
viernes, 15 de abril de 2011
lunes, 11 de abril de 2011
¿Por qué Japón es grande y México, pequeño?
Por Armando Berrones
Las inversiones en la educación y el capital humano son vitales para el crecimiento económico de los países. Los gobiernos tienen como una de sus más importantes asignaturas el financiar los costes de la capacitación y entrenamiento de los conciudadanos a fin de crear mejores sociedades que participen con propuestas inteligentes en la resolución de los problemas.
El hecho de ver a los japoneses cómo en los últimos 30 años se han destacado por sus habilidades educativas y desarrollo tecnológico, particularmente en la robótica, y acompañados de los famosos tigres asiáticos, Corea del Sur, Singapur, Hong Kong y Taiwán, no me queda la menor duda de que saldrán avantes en el mediano plazo de los acontecimientos que viven actualmente a causa del sismo y posterior tsunami.
No hay que olvidar que en la historia han sido un ejemplo vívido y extraordinario de cómo superarse tras los ataques perpetrados por potencias genocidas que aún ahora continúan embozadas y adheridas a los oscuros intereses del capitalismo salvaje.
Ellos tienen una extraordinaria visión de país, sus intereses están ligados al uso óptimo de sus recursos humanos y económicos. De hecho, Japón es una de las potencias en comercio exterior y atrae cada vez más inversiones. La gente se dedica a trabajar, aun más de 12 horas en promedio. Están orientados a cumplir sus obligaciones, pero lo más notable es que ellos piensan en los demás, son solidarios y respetan los derechos humanos.
En contraste, México tiene desde hace muchos años uno de los lastres educativos más perniciosos. Posee una manada de vividores y parásitos -denominados maestros- con algunas excepciones respetables, que sólo están a las órdenes de una analfabeta lideresa como lo es Elba Esther, quien se encarga de domarlos y congraciarlos con el presidente de la República en turno. Es francamente lamentable porque la educación anda por los subsuelos del país.
Por el lado de la economía, las cosas van a pasos lentos, pues los políticos del ramo ocultan y manipulan cifras; siempre tienen las coartadas perfectas para justificarse. Lo cierto y evidente es que los beneficios económicos no se observan en los bolsillos de los ciudadanos. La falta de empleo, la inseguridad y los discursos de los políticos están cada día para llorar. Peor aún, se acerca el final de un sexenio, cuyos recuerdos no son gratos. Comenzará la rebatinga, buscarán ganarse al pueblo, ofrecerán las perlas de Moctezuma, se subirán al más alto mástil para lanzar su perorata salvadora. No cejarán en su empeño redentor. En suma, lo más importante es ganar. Lo de más, es lo de menos.
Algunos afirman que el problema de los países atrasados como el nuestro es la falta de dinero para potenciar proyectos de alto impacto social. Sin embargo, cualquier análisis minucioso nos llevaría a establecer que el punto toral no son los recursos, sino el interés político, esto es, en que me beneficia para las siguientes convocatorias electorales? Vaya, pues, dinero sí hay, pero se desperdicia en cosas no prioritarias. Además, se beneficia a la plutocracia con una serie de acciones y los funcionarios se blindan para cuando estén despachando en el poder y por supuesto, cuando lo dejen. En Nuevo León, como en todo el país, la situación es igual, sin distingo de colores partidistas. Basta escuchar a los corifeos y opositores en espera de su turno.
En resumen, los nipones son grandes porque optimizan sus recursos económicos, construyen escuelas, hospitales, atienden a su gente, les interesa ayudar a sus congéneres, por eso son una potencia y superan incluso a los Estados Unidos, sobre todo ahora que éste tiene sus finanzas maltrechas. El tiempo se encargará de demostrar las graves irregularidades del sistema financiero norteamericano. México, triste es reconocerlo, está desbocado y ocupado en la inseguridad social y en los embates que ésta puede producir en materia política, que no ciudadana.
Veremos que nos ofrecen los gurúes: espejitos o acciones?
Las inversiones en la educación y el capital humano son vitales para el crecimiento económico de los países. Los gobiernos tienen como una de sus más importantes asignaturas el financiar los costes de la capacitación y entrenamiento de los conciudadanos a fin de crear mejores sociedades que participen con propuestas inteligentes en la resolución de los problemas.
El hecho de ver a los japoneses cómo en los últimos 30 años se han destacado por sus habilidades educativas y desarrollo tecnológico, particularmente en la robótica, y acompañados de los famosos tigres asiáticos, Corea del Sur, Singapur, Hong Kong y Taiwán, no me queda la menor duda de que saldrán avantes en el mediano plazo de los acontecimientos que viven actualmente a causa del sismo y posterior tsunami.
No hay que olvidar que en la historia han sido un ejemplo vívido y extraordinario de cómo superarse tras los ataques perpetrados por potencias genocidas que aún ahora continúan embozadas y adheridas a los oscuros intereses del capitalismo salvaje.
Ellos tienen una extraordinaria visión de país, sus intereses están ligados al uso óptimo de sus recursos humanos y económicos. De hecho, Japón es una de las potencias en comercio exterior y atrae cada vez más inversiones. La gente se dedica a trabajar, aun más de 12 horas en promedio. Están orientados a cumplir sus obligaciones, pero lo más notable es que ellos piensan en los demás, son solidarios y respetan los derechos humanos.
En contraste, México tiene desde hace muchos años uno de los lastres educativos más perniciosos. Posee una manada de vividores y parásitos -denominados maestros- con algunas excepciones respetables, que sólo están a las órdenes de una analfabeta lideresa como lo es Elba Esther, quien se encarga de domarlos y congraciarlos con el presidente de la República en turno. Es francamente lamentable porque la educación anda por los subsuelos del país.
Por el lado de la economía, las cosas van a pasos lentos, pues los políticos del ramo ocultan y manipulan cifras; siempre tienen las coartadas perfectas para justificarse. Lo cierto y evidente es que los beneficios económicos no se observan en los bolsillos de los ciudadanos. La falta de empleo, la inseguridad y los discursos de los políticos están cada día para llorar. Peor aún, se acerca el final de un sexenio, cuyos recuerdos no son gratos. Comenzará la rebatinga, buscarán ganarse al pueblo, ofrecerán las perlas de Moctezuma, se subirán al más alto mástil para lanzar su perorata salvadora. No cejarán en su empeño redentor. En suma, lo más importante es ganar. Lo de más, es lo de menos.
Algunos afirman que el problema de los países atrasados como el nuestro es la falta de dinero para potenciar proyectos de alto impacto social. Sin embargo, cualquier análisis minucioso nos llevaría a establecer que el punto toral no son los recursos, sino el interés político, esto es, en que me beneficia para las siguientes convocatorias electorales? Vaya, pues, dinero sí hay, pero se desperdicia en cosas no prioritarias. Además, se beneficia a la plutocracia con una serie de acciones y los funcionarios se blindan para cuando estén despachando en el poder y por supuesto, cuando lo dejen. En Nuevo León, como en todo el país, la situación es igual, sin distingo de colores partidistas. Basta escuchar a los corifeos y opositores en espera de su turno.
En resumen, los nipones son grandes porque optimizan sus recursos económicos, construyen escuelas, hospitales, atienden a su gente, les interesa ayudar a sus congéneres, por eso son una potencia y superan incluso a los Estados Unidos, sobre todo ahora que éste tiene sus finanzas maltrechas. El tiempo se encargará de demostrar las graves irregularidades del sistema financiero norteamericano. México, triste es reconocerlo, está desbocado y ocupado en la inseguridad social y en los embates que ésta puede producir en materia política, que no ciudadana.
Veremos que nos ofrecen los gurúes: espejitos o acciones?
viernes, 4 de marzo de 2011
LOS ESPEJISMOS DEL DESARROLLO
El reconocido economista y poeta mexicano, Gabriel Zaid, publicó hace 30 años un libro que ha resultado un verdadero improperio para las instancias de gobierno en sus tres niveles.
El documento se titula El Progreso Improductivo y hace una auténtica disección de las bases de una economía sana y altamente efectiva. Releer sus conceptos y contrastarlos con la realidad “ficción” imperante actualmente es quizá un ejercicio intelectual muy masoquista y que ya no quiero continuar. La realidad económica en México es mala, miope, depauperante y si no caigo en acciones hiperbólicas, aun desalentadora.
El autor menciona que muchas de las acciones de gobierno para mejorar las condiciones de vida en el área rural y urbana están desafocadas, mal medidas y peor aún, pensadas.
Afirma que el empleo no es la panacea para crear bienestar social absoluto, sino que es parte de un proceso armonizador, que es necesario redescubrir, además de analizar otras variables sumamente importantes, como lo es el mercado, la capacitación, la pertinencia de un trabajo, entre otras. Esto es, no basta con crear trabajo, sino que éste sea altamente productivo para el mismo gobierno (en tèrminos fiscales) y sobre todo, sociales.
Puntualiza que es imperativo la creación de un esquema de ingreso básico universal adaptado a la circunstancia mexicana, pues, añade: “ un gasto público costoso, aun el dedicado a rubros sociales, no beneficia necesariamente a los pobres y argumenta con claridad las razones por las que la mejor manera de redistribuir seriamente la riqueza es repartir una parte del ingreso nacional como dinero en efectivo –“un mínimo creciente para toda persona, trabaje o no trabaje, por el simple hecho de haber nacido” –, acompañándolo de una oferta pertinente para las necesidades productivas y de consumo de los pobres. “Darle mil pesos en efectivo a una familia en una aldea de Oaxaca, donde no hace falta Metro, ni pasos a desnivel, ni agentes de tránsito, es darle mucho más que mil pesos de servicios urbanos gratuitos en el Distrito Federal.” Entonces, valdría la pena darle dinero a la gente y con ello que se encargue de su propia subsistencia?
Lo anterior lo pongo de relieve porque al reflexionar sobre la economía y ver que, desafortunadamente tras de 5 años de gobierno, èsta acusa signos de debilidad y lentitud enmarcada en una batalla sin cuartel contra la delincuencia organizada. Màs aùn, escuchar a un secretario federal decir que una familia vive “cachetonamente” con un ingreso promedio de 6 mil pesos y además paga colegiaturas, uno no puede más que esbozar una mueca de desaprobación.
No cabe duda que esas declaraciones infantiles y torpes le echan más leña al fuego para un asalto al gobierno, vía electoral y un golpe de timón para el 2012. Sólo es cuestión de esperar.
El documento se titula El Progreso Improductivo y hace una auténtica disección de las bases de una economía sana y altamente efectiva. Releer sus conceptos y contrastarlos con la realidad “ficción” imperante actualmente es quizá un ejercicio intelectual muy masoquista y que ya no quiero continuar. La realidad económica en México es mala, miope, depauperante y si no caigo en acciones hiperbólicas, aun desalentadora.
El autor menciona que muchas de las acciones de gobierno para mejorar las condiciones de vida en el área rural y urbana están desafocadas, mal medidas y peor aún, pensadas.
Afirma que el empleo no es la panacea para crear bienestar social absoluto, sino que es parte de un proceso armonizador, que es necesario redescubrir, además de analizar otras variables sumamente importantes, como lo es el mercado, la capacitación, la pertinencia de un trabajo, entre otras. Esto es, no basta con crear trabajo, sino que éste sea altamente productivo para el mismo gobierno (en tèrminos fiscales) y sobre todo, sociales.
Puntualiza que es imperativo la creación de un esquema de ingreso básico universal adaptado a la circunstancia mexicana, pues, añade: “ un gasto público costoso, aun el dedicado a rubros sociales, no beneficia necesariamente a los pobres y argumenta con claridad las razones por las que la mejor manera de redistribuir seriamente la riqueza es repartir una parte del ingreso nacional como dinero en efectivo –“un mínimo creciente para toda persona, trabaje o no trabaje, por el simple hecho de haber nacido” –, acompañándolo de una oferta pertinente para las necesidades productivas y de consumo de los pobres. “Darle mil pesos en efectivo a una familia en una aldea de Oaxaca, donde no hace falta Metro, ni pasos a desnivel, ni agentes de tránsito, es darle mucho más que mil pesos de servicios urbanos gratuitos en el Distrito Federal.” Entonces, valdría la pena darle dinero a la gente y con ello que se encargue de su propia subsistencia?
Lo anterior lo pongo de relieve porque al reflexionar sobre la economía y ver que, desafortunadamente tras de 5 años de gobierno, èsta acusa signos de debilidad y lentitud enmarcada en una batalla sin cuartel contra la delincuencia organizada. Màs aùn, escuchar a un secretario federal decir que una familia vive “cachetonamente” con un ingreso promedio de 6 mil pesos y además paga colegiaturas, uno no puede más que esbozar una mueca de desaprobación.
No cabe duda que esas declaraciones infantiles y torpes le echan más leña al fuego para un asalto al gobierno, vía electoral y un golpe de timón para el 2012. Sólo es cuestión de esperar.
martes, 15 de febrero de 2011
PLANEACIÓN ESTRATÉGICA
IMPORTANCIA DE LA PLANEACIÓN
Significa continuidad en el trabajo.
Es aplicación de recursos materiales, técnicos y humanos.
Actividad que nunca termina
Fundamenta sus acciones en la búsqueda interminable de sus objetivos.
Es una acción indispensable a futuro.
QUÉ ES…
Se entiende cómo la relación y selección de hechos, así como la formulación de actividades con respecto al futuro. Debe encaminarse a asegurar la estabilidad, rentabilidad y permanencia de la administración.
Es el punto de partida para la acción y guía de actividades.
VENTAJAS DE LA PLANEACIÓN
Ordena y dirige las actividades.
Responde a qué sucedería sí?
Ayuda a desempeñar más y mejor las funciones.
Puede indicar la necesidad imperiosa de hacer cambios para un futuro.
Representa la mejor manera de hacer las cosas con base al tiempo, dinero y esfuerzos organizacionales.
Significa continuidad en el trabajo.
Es aplicación de recursos materiales, técnicos y humanos.
Actividad que nunca termina
Fundamenta sus acciones en la búsqueda interminable de sus objetivos.
Es una acción indispensable a futuro.
QUÉ ES…
Se entiende cómo la relación y selección de hechos, así como la formulación de actividades con respecto al futuro. Debe encaminarse a asegurar la estabilidad, rentabilidad y permanencia de la administración.
Es el punto de partida para la acción y guía de actividades.
VENTAJAS DE LA PLANEACIÓN
Ordena y dirige las actividades.
Responde a qué sucedería sí?
Ayuda a desempeñar más y mejor las funciones.
Puede indicar la necesidad imperiosa de hacer cambios para un futuro.
Representa la mejor manera de hacer las cosas con base al tiempo, dinero y esfuerzos organizacionales.
viernes, 10 de diciembre de 2010
Una mirada a la competitividad
Por Armando Berrones
La llegada de un nuevo año motiva a elaborar una sucinta reflexión sobre los principales retos que deberán encarar las pequeñas y medianas empresas que integran el panorama nacional.
Para empezar, es urgente que emprendan acciones decisivas para elevar su competitividad y posicionamiento mercadológico. Entre ellas, valga decir, se encuentra el hacer una auditoría profunda de sus prácticas administrativas, pues muchos de sus problemas están en la inoperancia funcional, la ausencia de un liderazgo visible, el retardado prejuicio por la innovación y el poco énfasis en buscar el personal más adecuado y productivo.
Una suerte de profilaxis empresarial interna es elemento sine qua non para lograrlo. Está claro que también existen factores externos que obstaculizan el crecimiento de las empresas, tales como los impuestos y la cerrazón discriminatoria del sistema financiero para otorgar apoyos monetarios; sin embargo, el mundo globalizado sólo dará un nicho a quienes demuestren su coraje y fortaleza no sólo financiera, sino estructural para avanzar en la jungla de los negocios.
Asimismo, la profilaxis debe emparentar con el reacomodo de piezas, con lo cual se podrá analizar cada uno de los resultados que reportan las áreas estratégicas, particularmente aquéllas que son los pilares como la calidad, el precio, la eliminación de desperdicios, los costos variables, la liquidez, el costo de los insumos, la generación de nuevos productos y servicios, entre otras, pues constituyen excelentes señales para la toma de decisiones. Muchas de las Pymes fracasan por estos motivos impensables.
En los negocios, como en cualquier instancia, la habilidad para armonizar estos elementos es vital, pues la competencia es feroz y prueba a cada rato a las empresas; por tanto, debe impulsarlas a desarrollar esquemas de benchmarking operacional a fin de que logren sus metas a corto, mediano y largo plazo.
En la industria, por ejemplo, el contexto es distinto, porque la mayoría de las plantas manufactureras están enfocadas a la constante revisión de los principios de calidad de clase mundial y los directivos someten a pruebas extenuantes a sus empleados ya que necesitan asegurarse de que no habrá los llamados “excesos de inventarios ni prácticas operativas equivocadas”. Es ese ambiente existe una visión más global y rigurosamente competitiva. Es decir, no se puede permitir la calidad deficiente de sus productos, por lo que recurren a esquemas conocidos como “Pensamiento Esbelto”, el Seis Sigma, el Core Business, por decir algunos. Con ello, la industria fortalece su posición, genera flujo de efectivo y se proyecta al mundo con firmeza y auto sustentabilidad.
Abrigo la esperanza que el 2011 traiga consigo mejores escenarios políticos y fiscales para las empresas y que el crecimiento económico sea su principal divisa.
La llegada de un nuevo año motiva a elaborar una sucinta reflexión sobre los principales retos que deberán encarar las pequeñas y medianas empresas que integran el panorama nacional.
Para empezar, es urgente que emprendan acciones decisivas para elevar su competitividad y posicionamiento mercadológico. Entre ellas, valga decir, se encuentra el hacer una auditoría profunda de sus prácticas administrativas, pues muchos de sus problemas están en la inoperancia funcional, la ausencia de un liderazgo visible, el retardado prejuicio por la innovación y el poco énfasis en buscar el personal más adecuado y productivo.
Una suerte de profilaxis empresarial interna es elemento sine qua non para lograrlo. Está claro que también existen factores externos que obstaculizan el crecimiento de las empresas, tales como los impuestos y la cerrazón discriminatoria del sistema financiero para otorgar apoyos monetarios; sin embargo, el mundo globalizado sólo dará un nicho a quienes demuestren su coraje y fortaleza no sólo financiera, sino estructural para avanzar en la jungla de los negocios.
Asimismo, la profilaxis debe emparentar con el reacomodo de piezas, con lo cual se podrá analizar cada uno de los resultados que reportan las áreas estratégicas, particularmente aquéllas que son los pilares como la calidad, el precio, la eliminación de desperdicios, los costos variables, la liquidez, el costo de los insumos, la generación de nuevos productos y servicios, entre otras, pues constituyen excelentes señales para la toma de decisiones. Muchas de las Pymes fracasan por estos motivos impensables.
En los negocios, como en cualquier instancia, la habilidad para armonizar estos elementos es vital, pues la competencia es feroz y prueba a cada rato a las empresas; por tanto, debe impulsarlas a desarrollar esquemas de benchmarking operacional a fin de que logren sus metas a corto, mediano y largo plazo.
En la industria, por ejemplo, el contexto es distinto, porque la mayoría de las plantas manufactureras están enfocadas a la constante revisión de los principios de calidad de clase mundial y los directivos someten a pruebas extenuantes a sus empleados ya que necesitan asegurarse de que no habrá los llamados “excesos de inventarios ni prácticas operativas equivocadas”. Es ese ambiente existe una visión más global y rigurosamente competitiva. Es decir, no se puede permitir la calidad deficiente de sus productos, por lo que recurren a esquemas conocidos como “Pensamiento Esbelto”, el Seis Sigma, el Core Business, por decir algunos. Con ello, la industria fortalece su posición, genera flujo de efectivo y se proyecta al mundo con firmeza y auto sustentabilidad.
Abrigo la esperanza que el 2011 traiga consigo mejores escenarios políticos y fiscales para las empresas y que el crecimiento económico sea su principal divisa.
martes, 9 de noviembre de 2010
QUÉ SON LAS PALABRAS HOMÓGRAFAS?
Son palabras homógrafas las que tienen igual escritura, pero su significado es distinto.
Ejemplos de palabras homógrafas:
Aro. Al barril le falta un aro.
Aro. Hoy sí aro la tierra, dijo el campesino.
Bota. Bota la pelota.
Bota. Quedó arreglada la bota del militar.
Cerca. Toluca está cerca de México. Cerca. Mi huerta tiene una cerca.
Camino. El camino es largo.
Camino. Camino despacio para no cansarme.
Gato. Vi un gato que corría por el patio.
Gato. Compré un gato para mi automóvil.
Haz. Haz lo que te ordeno.
Haz. La indiecita lleva un haz de varas.
Mano. Todos levantamos la mano.
Mano. Necesitamos una mano de papel.
Pasta. La oveja pasta tranquilamente en el campo.
Pasta. Luis arregló la pasta de su libro.
Pegar. Vamos a pegar las fotos en el álbum.
Pegar. No se debe necar a lns animplps
Río. Cruzaron el río a nado.
Río. Me río con ganas.
Vela. Tengo un barco de vela.
Vela. En la cocina hay una vela encendida.
Vino. Ayer vino un señor a buscarte.
Vino. Las personas que beben vino perjudican su salud.
Ejemplos de palabras homógrafas:
Aro. Al barril le falta un aro.
Aro. Hoy sí aro la tierra, dijo el campesino.
Bota. Bota la pelota.
Bota. Quedó arreglada la bota del militar.
Cerca. Toluca está cerca de México. Cerca. Mi huerta tiene una cerca.
Camino. El camino es largo.
Camino. Camino despacio para no cansarme.
Gato. Vi un gato que corría por el patio.
Gato. Compré un gato para mi automóvil.
Haz. Haz lo que te ordeno.
Haz. La indiecita lleva un haz de varas.
Mano. Todos levantamos la mano.
Mano. Necesitamos una mano de papel.
Pasta. La oveja pasta tranquilamente en el campo.
Pasta. Luis arregló la pasta de su libro.
Pegar. Vamos a pegar las fotos en el álbum.
Pegar. No se debe necar a lns animplps
Río. Cruzaron el río a nado.
Río. Me río con ganas.
Vela. Tengo un barco de vela.
Vela. En la cocina hay una vela encendida.
Vino. Ayer vino un señor a buscarte.
Vino. Las personas que beben vino perjudican su salud.
viernes, 25 de junio de 2010
Política contaminante
Con el advenimiento de la crisis hipotecaria en Estados Unidos -que asestó un devastador golpe a las economías del mundo y cuyos efectos continuarán sin asidero a corto plazo- los sectores productivos de países como Grecia y España, por decir algunos, no verán pronto la luz al final del túnel, esto es, seguirán padeciendo lo inédito de esta debacle. Y es que los primeros visos calamitosos apenas se perciben.
Algunos países han enfrentado con arrojo los embates colaterales de esta situación; otros, en definitiva, han sucumbido y esperan cuantificar los daños. En este contexto, las economías que la libraron deben replantear sus principales estrategias para retomar el crecimiento. Es evidente la imperiosa necesidad que tienen de instrumentar políticas públicas más orientadas a la sociedad. Desde luego, éstas tienen que ser ajenas a cualquier elemento partidista. En México, a lo largo de su historia reciente ha quedado demostrado que la economía y la política son factores irrenunciables para la generación de condiciones socioeconómicas estables y asaz promisorias. Está claro que no deben ir separadas.
La política, a fuerza de ser sinceros, debe seguir su primigenia esencia: la búsqueda del bienestar común, porque cuando pierde el rumbo y la disciplina, los resultados negativos no se hacen esperar. Bien dicen por ahí que el problema de México es político y no económico, que en la medida en que deponga ésta, las cosas tenderán a ser mejores. En suma, la política es acción, compromiso social y debe enfocar sus baterías al desarrollo armónico y productivo.
En nuestro país, el elemento político ha sido un obstáculo permanente para la economía, por lo que es menester procurar cambios profundos, entre ellos, evitar la corrupción y el aplazamiento de proyectos productivos, generadores de bienestar social. Es cierto, tenemos recursos naturales y humanos, no obstante, todas las decisiones trascendentales están permeadas de política. Busquemos, pues, que en aras del repunte en la actividad financiera y económica, además de los niveles de empleo, la política se quede en la chistera. Si aspiramos a ser una potencia en el entramado económico, es indispensable empezar con la limpieza de la casa.
Algunos países han enfrentado con arrojo los embates colaterales de esta situación; otros, en definitiva, han sucumbido y esperan cuantificar los daños. En este contexto, las economías que la libraron deben replantear sus principales estrategias para retomar el crecimiento. Es evidente la imperiosa necesidad que tienen de instrumentar políticas públicas más orientadas a la sociedad. Desde luego, éstas tienen que ser ajenas a cualquier elemento partidista. En México, a lo largo de su historia reciente ha quedado demostrado que la economía y la política son factores irrenunciables para la generación de condiciones socioeconómicas estables y asaz promisorias. Está claro que no deben ir separadas.
La política, a fuerza de ser sinceros, debe seguir su primigenia esencia: la búsqueda del bienestar común, porque cuando pierde el rumbo y la disciplina, los resultados negativos no se hacen esperar. Bien dicen por ahí que el problema de México es político y no económico, que en la medida en que deponga ésta, las cosas tenderán a ser mejores. En suma, la política es acción, compromiso social y debe enfocar sus baterías al desarrollo armónico y productivo.
En nuestro país, el elemento político ha sido un obstáculo permanente para la economía, por lo que es menester procurar cambios profundos, entre ellos, evitar la corrupción y el aplazamiento de proyectos productivos, generadores de bienestar social. Es cierto, tenemos recursos naturales y humanos, no obstante, todas las decisiones trascendentales están permeadas de política. Busquemos, pues, que en aras del repunte en la actividad financiera y económica, además de los niveles de empleo, la política se quede en la chistera. Si aspiramos a ser una potencia en el entramado económico, es indispensable empezar con la limpieza de la casa.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
UN ALCALDE DIFERENTE: VISIONARIO Y COMPROMETIDO
PARTEAGUAS Por Armando Berrones Las frases más célebres de Peter Drucker y que le dieron un sello único y notable son: "La gest...
-
Lo he expresado en muchas ocasiones: los municipios de Tamaulipas no deben contraer endeudamientos que pongan en severo brete sus...
-
La candidata del Partido Acción Nacional (PAN) a la Presidencia, Josefina Vázquez Mota, aseguró que nunca aceptó un chantaje de de l...