CÍCLOPES
Por Armando Berrones
Ya no me asombra ver los constantes desbarres que comete la alcaldesa de Tampico, Mónica Villarreal, uno tras otro, como si no tuviera quién le asesore en materia política.
¿Cómo se le
ocurre girar la orden de retirar un mural que evidenciaba una situación
política que permea en nuestra sociedad, obra con la que participaba el artista
tampiqueño Serko Graff en el festival “Harto Arte”.
Este
exabrupto indebido pone en el epicentro del debate el tema de la libertad de
expresión, pues ninguna autoridad puede arrogarse el derecho de decir lo que es
bueno, mal o deplorable entre los individuos.
Aduce la
munícipe en su descargo que existían ciertos requisitos para participar en
dicho evento y que no fueron respetados. Sin embargo, como la obra cuestiona la
construcción de un hotel Fiesta Americana en los terrenos cercanos a la Laguna
del Carpintero, permiso hasta ahora otorgado a los empresarios del ramo, ha causado
inconformidad entre la comunidad ecologista que señala el daño irreversible que
ello ocasionará al ambiente como el inminente ecocidio, pues no fue de su
completo agrado.
La aparición
de un lagarto llorando y rodeado de una gran cantidad de morlacos acrecentó su
muina. Insisto, la eliminación del mural “Harta Invasión” realizado en las
inmediaciones del antiguo penal de Andonegui, sobre el bulevar Adolfo López
Mateos, es una pifia cuyo costo electoral y social veremos pronto y dará mucho
de qué hablar en los siguientes días.
A guisa de apunte, hay que recordar que las
grandes obras artísticas en México tienen un matiz político, esto es, las obras
de José Clemente Orozco, Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, Frida Kahlo, el
propio Pablo Picasso, con su Guernica, son evidencias irrebatibles de que la
cultura no tiene diques, es universal y a lo largo de su evolución histórica ha
denunciado y mejor aún, cuestionado al poder, las leyes y las realidades
sociales.
Por tanto,
lo que hizo la alcaldesa fue un acto de censura e impostura en su idea de que
nadie es reprendido por pensar diferente. Nada que ver, sino que supone la idea
equívoca de que solo su discurso político es el que vale y no la pluralidad de
ideas.
La miopía se
impone a tirabuzón… mala catadura!!!
Au revoir!


