No hace mucho tiempo comentábamos la noticia de que en el sindicato nacional de Trabajadores de la Educación en Tamaulipas, la nómina está plagada de maestros que no trabajan, que están en comisiones inventadas y que cada quincena pasan por sus emolumentos sin ningún rubor ni remordimientos de conciencia. Fue tal el escándalo que el secretario de Educación, Diódoro Guerra atajó el punto y dijo que se investigarían los casos hasta agotar las instancias, por lo que estaré al pendiente de que en efecto se haga justicia y se castigue a los responsables de tales irregularidades. Está claro que el meter a la nómina al compadre, al amigo, al compinche, genera mucha lealtad, pero también es cierto que los recursos no son muy abundantes como para despilfarrarlos. Más aún, cuando hay gente que sigue esperando alguna oportunidad de trabajo.
La nueva en torno a este espinoso asunto es que sale otro “funcionario fantasma”, de nombre Juan Héctor Ortega Suárez, pero ahora en la secretaría de Salud. Este servidor público despacha desde Matamoros y tiene a su cargo la salud mental de los tamaulipecos. Ojalá el secretario en el ramo, Norberto Treviño Zapata haga algo al respecto, porque eso de estar solapando a gente aviadora como que no está bien. Debe poner mayor atención a esas cosas que están sucediendo en la entidad y él ni se da por enterado.
Lo que me tiene intrigado es cómo le hará este funcionario radicado en aquella zona fronteriza para dar asesorías en el manejo de la inteligencia emocional y sus afines. Creo que precisamente por salud mental debiera dar una explicación coherente, asertiva y demostrar con creces que desempeña su labor y no es sólo un operador político encubierto. No hay que olvidar que nos encontramos en temporada electoral y por tanto, suena muy atractivo ir acarreando voluntades entre la clase política.
ES LA ECONOMÍA, ESTÚPIDO
El secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, sostiene que ninguna economía en el mundo puede decir que está blindada o a prueba de balas, aunque asegura que la mexicana está en mejor posición para enfrentar el esquema de incertidumbre y turbulencia financiera que se presenta principalmente en Estados Unidos y Europa.
Insiste en que la economía del país está en una mejor posición, por lo que no existe ningún indicador que señale que puede haber una crisis económica en México como las que se generaban en el pasado.
Resalta que este año la economía nacional concluirá con un crecimiento de 4.3%, “y a lo mejor un poco más”.
Detalla que se tiene un nivel de deuda de 30 puntos del Producto Interno Bruto, de los niveles más bajos en economías comparables a la nuestra.
Es cierto lo que dice el secretario Cordero, pero lo que nos interesa a los mexicanos es que las cifras se vean en los bolsillos. Decir que vamos a crecer este año un 4.3 por ciento, no es suficiente ni admirable. Las grandes potencias crecen a tasas de 7 u 8 por ciento en su PIB.
El asunto aquí que se debe procurar es que ese mentado crecimiento sea grande y exponencialmente sostenido y que no sólo sea pirotecnia verbal triunfalista.
www.asesoriaeditorial.blogspot.com
@armandoberrones
viernes, 5 de agosto de 2011
martes, 19 de julio de 2011
DESEMPLEO E INFLACIÓN
*Salum, on vacation
Armando Berrones
Hacía referencia en mi anterior entrega acerca de un fenómeno económico que pocos alcanzamos a entender y cuya incidencia en la vida comunitaria y urbana es altamente frecuente. Hablaba de la Estanflación- que implica inflación con altas tasas de desempleo- y esto a la larga, perjudica al grueso de la población, pues uno de sus efectos más devastadores es evidentemente la pulverización del salario.
La pregunta obligada es ¿En qué nivel de desempleo se encuentra Tamaulipas? De acuerdo con los expertos en el tema, se estima que alrededor de 70 mil personas no tienen trabajo y por ende, sus familias se encuentran en la quinta chilla, ya que muchos ciudadanos viven de colados en las casas de sus parientes y de esa forma logran mitigar los embates encarnizados de la economía de mercado. Esa gente que no encuentra trabajo, de qué vive? ¿cómo solventa sus gastos más elementales?
Justo es precisar lo que ahora el INEGI informa en torno a los ingresos de los mexicanos:
Afirma que el ingreso promedio en los hogares mexicanos registró una disminución del 12 por ciento entre 2008 y 2010, lo que significa que cada día alcanza menos para adquirir los bienes de consumo básico. Estamos hablando de reducciones sustantivas que tienen relación directa con la llamada inflación.
Señala el instituto que en términos generales el poder adquisitivo de los empleados bajó en un 25 por ciento en los años citados, a causa de la crisis financiera mundial. De lo anterior se colige claramente que Tamaulipas vive en un proceso de estanflación: mucho desempleo y salarios miserables que se desmoronan con una espiral inflacionaria indetenible. Ahora, a quién le importa semejante panorama? ¿Al gobierno? ¿a la iniciativa privada? A quién? En realidad, existe alguna entidad, instituto, gremio o remedos de organización, que le interese lo que sucede al salario? ¿No será más importante buscar gente, mover alianzas y acólitos para las próximas elecciones? ¿Utilizar ese discurso gastado y redituable electoralmente para obtener votos? No hay que dudar ni tantito que este tema estará en la agenda de los partidos en los próximos días. Si no, a las pruebas me remito.
APRENDA A COMER… SAPOS
Uno de los pensadores alemanes más repudiados y admirados por su desparpajo y agudeza es, sin duda, Friedrich Wilhelm Nietzsche. El entendió como nadie el sentido real, primigenio y distorsionado de la política. En una de sus sentencias más célebres, se remite a considerarla como: “ En la política uno tiene que aprender a comer sapos” (es ist notwendig zu erlernen, Kröten zu essen. Creo que así debe de estar el actual alcalde de Victoria, Miguel González Salum, quien anda de vacaciones mientras la capital tamaulipeca es un desastre total: inseguridad, cerros de basura sin recoger, el dengue y las calles pa al arrastre. Eso sí, ya estamos pagando la deuda de Diez Gutiérrez, hay que darle carpetazo al punto. Sí, cómo no.
Los regidores de oposición no lo bajan de un presidente fantasma, protector de su amigo el nunca bien ponderado, de falto de sensibilidad y el pecado más repudiable: la nula transparencia.
Ya veremos que hacen sus allegados para remediar y dar solución a los problemas que presentan los victorenses. Mucho se debe hacer, sólo debemos esperar a que lleguen las autoridades de su merecido descanso.
Armando Berrones
Hacía referencia en mi anterior entrega acerca de un fenómeno económico que pocos alcanzamos a entender y cuya incidencia en la vida comunitaria y urbana es altamente frecuente. Hablaba de la Estanflación- que implica inflación con altas tasas de desempleo- y esto a la larga, perjudica al grueso de la población, pues uno de sus efectos más devastadores es evidentemente la pulverización del salario.
La pregunta obligada es ¿En qué nivel de desempleo se encuentra Tamaulipas? De acuerdo con los expertos en el tema, se estima que alrededor de 70 mil personas no tienen trabajo y por ende, sus familias se encuentran en la quinta chilla, ya que muchos ciudadanos viven de colados en las casas de sus parientes y de esa forma logran mitigar los embates encarnizados de la economía de mercado. Esa gente que no encuentra trabajo, de qué vive? ¿cómo solventa sus gastos más elementales?
Justo es precisar lo que ahora el INEGI informa en torno a los ingresos de los mexicanos:
Afirma que el ingreso promedio en los hogares mexicanos registró una disminución del 12 por ciento entre 2008 y 2010, lo que significa que cada día alcanza menos para adquirir los bienes de consumo básico. Estamos hablando de reducciones sustantivas que tienen relación directa con la llamada inflación.
Señala el instituto que en términos generales el poder adquisitivo de los empleados bajó en un 25 por ciento en los años citados, a causa de la crisis financiera mundial. De lo anterior se colige claramente que Tamaulipas vive en un proceso de estanflación: mucho desempleo y salarios miserables que se desmoronan con una espiral inflacionaria indetenible. Ahora, a quién le importa semejante panorama? ¿Al gobierno? ¿a la iniciativa privada? A quién? En realidad, existe alguna entidad, instituto, gremio o remedos de organización, que le interese lo que sucede al salario? ¿No será más importante buscar gente, mover alianzas y acólitos para las próximas elecciones? ¿Utilizar ese discurso gastado y redituable electoralmente para obtener votos? No hay que dudar ni tantito que este tema estará en la agenda de los partidos en los próximos días. Si no, a las pruebas me remito.
APRENDA A COMER… SAPOS
Uno de los pensadores alemanes más repudiados y admirados por su desparpajo y agudeza es, sin duda, Friedrich Wilhelm Nietzsche. El entendió como nadie el sentido real, primigenio y distorsionado de la política. En una de sus sentencias más célebres, se remite a considerarla como: “ En la política uno tiene que aprender a comer sapos” (es ist notwendig zu erlernen, Kröten zu essen. Creo que así debe de estar el actual alcalde de Victoria, Miguel González Salum, quien anda de vacaciones mientras la capital tamaulipeca es un desastre total: inseguridad, cerros de basura sin recoger, el dengue y las calles pa al arrastre. Eso sí, ya estamos pagando la deuda de Diez Gutiérrez, hay que darle carpetazo al punto. Sí, cómo no.
Los regidores de oposición no lo bajan de un presidente fantasma, protector de su amigo el nunca bien ponderado, de falto de sensibilidad y el pecado más repudiable: la nula transparencia.
Ya veremos que hacen sus allegados para remediar y dar solución a los problemas que presentan los victorenses. Mucho se debe hacer, sólo debemos esperar a que lleguen las autoridades de su merecido descanso.
martes, 12 de julio de 2011
TAPADERAS POLÍTICAS
Cuando se observa la desvergüenza con que se mueven los políticos tamaulipecos, prefiere uno dedicarse a escuchar música clásica o leer las historias de buena manufactura literaria, porque seguramente nos alegrarán el día… Y es que no termina uno de preguntarse, ¿qué clase de funcionarios tenemos los victorenses? ¿qué estamos pagando para merecer tanta estupidez, engaños e insultos a nuestra brillante inteligencia?
Pues bien: Ahora resulta que los 50 millones de pesos que recibió el otrora alcalde de Victoria, Arturo Diez Gutiérrez para obras de pavimentación, con el aval de la secretaría de Finanzas, no se sabe en qué se utilizaron. Llama mucho la atención porque da la casualidad de que no existe registro ante la Secretaria de Hacienda, ni está contemplado en la Ley de Ingresos ni la Ley de Egresos, entonces, qué pachó con ese dinero? ¿Se utilizó en obra pública o fue el año de Hidalgo o la salida decorosa del premio-alcaldía?
Será el sereno, pero esa deuda debe contar con un registro, porque los 50 millones no son cualquier friolera. La gente está harta de la voracidad, desvergüenza e inmoralidad de nuestros políticos de pacotilla. Se imagina, amable y dilecto lector, ¿cuántas cosas se hubieran logrado en beneficio de la gente con ese dinero? Si ya no pueden con las lluvias, que han desbordado el sistema lagunario de Tamaulipas, y ahora con estos trastupijes.
Por su parte, el actual alcalde, Miguel González Salum se hace de la vista gorda y declara a los medios que no existen pruebas en contra de su predecesor, que todo está normal, que solamente el Congreso del Estado deberá hacer la revisión conducente de las cuentas públicas y si encuentra algo irregular, proceder a las sanciones que correspondan casuísticamente. Será? Lo cierto es que esto comprueba la máxima en política: “entre gitanos no se lee la mano”.
MUCHOS PLANES; POCAS ACCIONES
Los gobiernos estatales y municipales ya nos tienen ahítos de tantos planes de trabajo, de reunioncitas, de pláticas de café y toda una suerte de explicaciones para devorar la nómina cada mes. Lo cierto es que a los casi 7 meses de estar cobrando religiosamente su sueldo, que no es nada desagradable, siguen empantanados. No hay obra pública, no se ve desarrollo por ninguna parte. Me parece que siguen pagando los platos rotos de otros. Están metidos en la cuestión electoral, la politiquería, en determinar quiénes irán por las senadurías y diputaciones, fundamentalmente. Y en ese contexto, las obras de beneficio social pueden esperar. La gente que vaya mucho a freír espárragos. Nosotros nos vamos de vacaciones!!!
Regresarán en agosto, un mes antes de que comiencen casi formalmente las precampañas ya para entonces, muchos tendrán la bendición del jefe y ahora sí a trabajar para traer más beneficios… a sus bolsillos. La política, siempre la política, no hay peor mal, válgame el pleonasmo.
Pues bien: Ahora resulta que los 50 millones de pesos que recibió el otrora alcalde de Victoria, Arturo Diez Gutiérrez para obras de pavimentación, con el aval de la secretaría de Finanzas, no se sabe en qué se utilizaron. Llama mucho la atención porque da la casualidad de que no existe registro ante la Secretaria de Hacienda, ni está contemplado en la Ley de Ingresos ni la Ley de Egresos, entonces, qué pachó con ese dinero? ¿Se utilizó en obra pública o fue el año de Hidalgo o la salida decorosa del premio-alcaldía?
Será el sereno, pero esa deuda debe contar con un registro, porque los 50 millones no son cualquier friolera. La gente está harta de la voracidad, desvergüenza e inmoralidad de nuestros políticos de pacotilla. Se imagina, amable y dilecto lector, ¿cuántas cosas se hubieran logrado en beneficio de la gente con ese dinero? Si ya no pueden con las lluvias, que han desbordado el sistema lagunario de Tamaulipas, y ahora con estos trastupijes.
Por su parte, el actual alcalde, Miguel González Salum se hace de la vista gorda y declara a los medios que no existen pruebas en contra de su predecesor, que todo está normal, que solamente el Congreso del Estado deberá hacer la revisión conducente de las cuentas públicas y si encuentra algo irregular, proceder a las sanciones que correspondan casuísticamente. Será? Lo cierto es que esto comprueba la máxima en política: “entre gitanos no se lee la mano”.
MUCHOS PLANES; POCAS ACCIONES
Los gobiernos estatales y municipales ya nos tienen ahítos de tantos planes de trabajo, de reunioncitas, de pláticas de café y toda una suerte de explicaciones para devorar la nómina cada mes. Lo cierto es que a los casi 7 meses de estar cobrando religiosamente su sueldo, que no es nada desagradable, siguen empantanados. No hay obra pública, no se ve desarrollo por ninguna parte. Me parece que siguen pagando los platos rotos de otros. Están metidos en la cuestión electoral, la politiquería, en determinar quiénes irán por las senadurías y diputaciones, fundamentalmente. Y en ese contexto, las obras de beneficio social pueden esperar. La gente que vaya mucho a freír espárragos. Nosotros nos vamos de vacaciones!!!
Regresarán en agosto, un mes antes de que comiencen casi formalmente las precampañas ya para entonces, muchos tendrán la bendición del jefe y ahora sí a trabajar para traer más beneficios… a sus bolsillos. La política, siempre la política, no hay peor mal, válgame el pleonasmo.
lunes, 4 de julio de 2011
POLÍTICAS PÚBLICAS 2
Armando Berrones
En mi anterior columna comentaba la importancia crucial que tiene para todos los gobiernos --que se precien de serlo-- las llamadas políticas públicas. Y quiero retomar el tema en razón de la ingente necesidad que tenemos los tamaulipecos de ver reflejados nuestros impuestos en obras de beneficio social, aquellas que hacen y llenan de gozo a las familias.
Haciendo una investigación con algunos de los expertos en la materia, descubrí la verdadera esencia de una política pública buena y hela aquí:
“Una política pública de excelencia corresponde a aquellos cursos de acción y flujos de información relacionados con un objetivo político definido en forma democrática; los que son desarrollados por el sector público y, frecuentemente, con la participación de la comunidad y el sector privado.
Incluso, una política pública de calidad incluirá orientaciones o contenidos, instrumentos o mecanismos, definiciones o modificaciones institucionales y la previsión de sus resultados”.
Así también, encuentro algo que me resulta particularmente destacable: “Las políticas públicas de excelencia incluyen el aspecto político como su origen, objetivo, justificación o explicación pública. Si las políticas públicas no son enmarcadas en un amplio proceso de participación, ello puede sesgar a los actores públicos: los especialistas hacia la
tecnocracia y los comunicadores o encuestólogos hacia al populismo inmediatista”. No debemos pasar por alto, en otras palabras, que cualquier intento a ese respecto debe presentar con rigor académico y objetivizado resultados. Por lo que, dicho lo anterior, podemos agregar que nuestro país y entidad ha omitido su compromiso de llevar a cabo acciones contundentes y convincentes en materia social y para muestra un botón: ¿Cuánta gente vive y recibe de manera constante los beneficios de esas políticas? Con sólo observar a nuestro alrededor, nos percataremos que las familias se han quedado en el limbo, la pobreza no cede, por el contrario, sigue imponiendo su rostro macerado. En qué circunstancia identifica, amable lector, que estamos? ¿En la tecnocracia o en el populismo inmediatista?
Creo que estamos inmersos, lo he dicho y lo sostengo, en el juego político: nada importa sólo lo redituable políticamente. Las cosas se hacen con criterios estrictamente electorales. La sociedad es parte de este juego y recibe magras migajas.
En temporada electoral, este tema aparece como la bandera de los suspirantes, ayuda a denostar al enemigo, a ponerlos en el banquillo de los acusados; terminada la danza de declaraciones, los ciudadanos de a pie, nos quedamos con la sola esperanza… cumplirá el nuevo inquilino del gobierno? ¿Elaborará buenas políticas públicas o será sólo taparle el ojo al macho, como dicen los de mi rancho? Nadie lo sabe de cierto, sin embargo, no hay nada tan evidente como la realidad que golpea sin piedad todos los días.
Prometer no empobrece, sólo el dar…
www.asesoriaeditorial.blogspot.com
armabg@hotmail.com
En mi anterior columna comentaba la importancia crucial que tiene para todos los gobiernos --que se precien de serlo-- las llamadas políticas públicas. Y quiero retomar el tema en razón de la ingente necesidad que tenemos los tamaulipecos de ver reflejados nuestros impuestos en obras de beneficio social, aquellas que hacen y llenan de gozo a las familias.
Haciendo una investigación con algunos de los expertos en la materia, descubrí la verdadera esencia de una política pública buena y hela aquí:
“Una política pública de excelencia corresponde a aquellos cursos de acción y flujos de información relacionados con un objetivo político definido en forma democrática; los que son desarrollados por el sector público y, frecuentemente, con la participación de la comunidad y el sector privado.
Incluso, una política pública de calidad incluirá orientaciones o contenidos, instrumentos o mecanismos, definiciones o modificaciones institucionales y la previsión de sus resultados”.
Así también, encuentro algo que me resulta particularmente destacable: “Las políticas públicas de excelencia incluyen el aspecto político como su origen, objetivo, justificación o explicación pública. Si las políticas públicas no son enmarcadas en un amplio proceso de participación, ello puede sesgar a los actores públicos: los especialistas hacia la
tecnocracia y los comunicadores o encuestólogos hacia al populismo inmediatista”. No debemos pasar por alto, en otras palabras, que cualquier intento a ese respecto debe presentar con rigor académico y objetivizado resultados. Por lo que, dicho lo anterior, podemos agregar que nuestro país y entidad ha omitido su compromiso de llevar a cabo acciones contundentes y convincentes en materia social y para muestra un botón: ¿Cuánta gente vive y recibe de manera constante los beneficios de esas políticas? Con sólo observar a nuestro alrededor, nos percataremos que las familias se han quedado en el limbo, la pobreza no cede, por el contrario, sigue imponiendo su rostro macerado. En qué circunstancia identifica, amable lector, que estamos? ¿En la tecnocracia o en el populismo inmediatista?
Creo que estamos inmersos, lo he dicho y lo sostengo, en el juego político: nada importa sólo lo redituable políticamente. Las cosas se hacen con criterios estrictamente electorales. La sociedad es parte de este juego y recibe magras migajas.
En temporada electoral, este tema aparece como la bandera de los suspirantes, ayuda a denostar al enemigo, a ponerlos en el banquillo de los acusados; terminada la danza de declaraciones, los ciudadanos de a pie, nos quedamos con la sola esperanza… cumplirá el nuevo inquilino del gobierno? ¿Elaborará buenas políticas públicas o será sólo taparle el ojo al macho, como dicen los de mi rancho? Nadie lo sabe de cierto, sin embargo, no hay nada tan evidente como la realidad que golpea sin piedad todos los días.
Prometer no empobrece, sólo el dar…
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martes, 21 de junio de 2011
POLÍTICAS PÚBLICAS
Armando Berrones
El desarrollo social y el mejoramiento de la vida en el altiplano tamaulipeco son prioridades de la administración encabezada por el gobernador Egidio Torre Cantú y para ello se han definido estrategias de común acuerdo con la titular de esta dependencia, Dinorah Blanca Guerra Garza.
Este día, la funcionaria presentó sus planes y directrices a seguir, durante una conferencia de prensa, que dicho sea de paso resultó muy concurrida y llena de cuestionamientos con matices de insatisfacción
Este columnista tuvo la oportunidad de presenciar la exposición académica y multifactorial de la situación que enfrentan las familias de esa área geográfica de la entidad, sin embargo, a los pocos minutos de estar ahí, hube que salir pues me pareció insustancial y harto desafocada. La misma cantaleta, como lo es el abatimiento de la pobreza, el buscar que la gente se desarrolle para que ya no sobreviva, el brindarles capacitación para el trabajo y generar mejores condiciones de calidad de vida.
Mucho bla, bla y no aterrizaba en materia de inversión en el programa RETOS (Regiones Estratégicas para el Trabajo Organizado y Sustentable) y no proveía de cifras para determinar a qué población depauperada estarían dirigidos esos programas. El nombre es grandilocuente, ojalá que así sea el esfuerzo y la voluntad para llevarlo adelante.
Una cosa sí debo expresar: la tarea de esta funcionaria es sumamente importante, es la cara amable del gobernador en la sociedad, si no se usan bien los recursos económicos y se la pasa echando rollo; y los estrategias, que no programas no se llevan a cabo, por las razones que haya lugar, la posición gubernamental será muy cuestionada. Es el área sensible, redituable electoralmente. No se puede estar improvisando.
En su alocución, Guerra Garza se le veía nerviosa, deseosa de que terminara la lluvia de preguntas que realizaban los reporteros de la fuente. El caso es que no atinaba a dar las respuestas adecuadas.
Me queda claro que al margen de cualquier señalamiento político que se le haga al gobierno egidista, si no se logra atender a los grupos vulnerables del estado y se aplican las más eficientes y focalizadas políticas públicas, esta administración se verá en serios aprietos. Las llamadas políticas, está claro, siempre han sido el talón de Aquiles de los gobiernos y ya no digamos del Federal, dirigido por el presidente Felipe Calderón, que en lo que va del sexenio se registran ya 50 millones de pobres.
ALUVIÓN
Valdría la pena hacer una profunda investigación en todas aquellas constructoras “patito”, que están en manos de políticos cuyos principios y valores son discutibles y que por tanto dañan a miles de victorenses que confían en ellos.
Las múltiples y variadas quejas por las pésimas construcciones de casas en fraccionamientos no acaban, al contrario, es de todos los días escuchar y ver cómo las demandas van en aumento, porque la soberbia y el influyentismo son el pan de cada día.
No es dable que sigamos en una situación tan lamentable como ésta, ya que los empresarios del ramo tienen la obligación legal de entregar las casas terminadas y en perfecto estado y no como ahora sucede que se resquebrajan a las primeras gotitas de lluvia.
Está claro que los vacíos en la ley de Desarrollo Urbano son promotores de estas calamidades, no obstante, es tiempo de encontrar formas de llamar a cuentas a los responsables.
Armando_berrones@yahoo.com.mx
www.asesoriaeditorial.blogspot.com
El desarrollo social y el mejoramiento de la vida en el altiplano tamaulipeco son prioridades de la administración encabezada por el gobernador Egidio Torre Cantú y para ello se han definido estrategias de común acuerdo con la titular de esta dependencia, Dinorah Blanca Guerra Garza.
Este día, la funcionaria presentó sus planes y directrices a seguir, durante una conferencia de prensa, que dicho sea de paso resultó muy concurrida y llena de cuestionamientos con matices de insatisfacción
Este columnista tuvo la oportunidad de presenciar la exposición académica y multifactorial de la situación que enfrentan las familias de esa área geográfica de la entidad, sin embargo, a los pocos minutos de estar ahí, hube que salir pues me pareció insustancial y harto desafocada. La misma cantaleta, como lo es el abatimiento de la pobreza, el buscar que la gente se desarrolle para que ya no sobreviva, el brindarles capacitación para el trabajo y generar mejores condiciones de calidad de vida.
Mucho bla, bla y no aterrizaba en materia de inversión en el programa RETOS (Regiones Estratégicas para el Trabajo Organizado y Sustentable) y no proveía de cifras para determinar a qué población depauperada estarían dirigidos esos programas. El nombre es grandilocuente, ojalá que así sea el esfuerzo y la voluntad para llevarlo adelante.
Una cosa sí debo expresar: la tarea de esta funcionaria es sumamente importante, es la cara amable del gobernador en la sociedad, si no se usan bien los recursos económicos y se la pasa echando rollo; y los estrategias, que no programas no se llevan a cabo, por las razones que haya lugar, la posición gubernamental será muy cuestionada. Es el área sensible, redituable electoralmente. No se puede estar improvisando.
En su alocución, Guerra Garza se le veía nerviosa, deseosa de que terminara la lluvia de preguntas que realizaban los reporteros de la fuente. El caso es que no atinaba a dar las respuestas adecuadas.
Me queda claro que al margen de cualquier señalamiento político que se le haga al gobierno egidista, si no se logra atender a los grupos vulnerables del estado y se aplican las más eficientes y focalizadas políticas públicas, esta administración se verá en serios aprietos. Las llamadas políticas, está claro, siempre han sido el talón de Aquiles de los gobiernos y ya no digamos del Federal, dirigido por el presidente Felipe Calderón, que en lo que va del sexenio se registran ya 50 millones de pobres.
ALUVIÓN
Valdría la pena hacer una profunda investigación en todas aquellas constructoras “patito”, que están en manos de políticos cuyos principios y valores son discutibles y que por tanto dañan a miles de victorenses que confían en ellos.
Las múltiples y variadas quejas por las pésimas construcciones de casas en fraccionamientos no acaban, al contrario, es de todos los días escuchar y ver cómo las demandas van en aumento, porque la soberbia y el influyentismo son el pan de cada día.
No es dable que sigamos en una situación tan lamentable como ésta, ya que los empresarios del ramo tienen la obligación legal de entregar las casas terminadas y en perfecto estado y no como ahora sucede que se resquebrajan a las primeras gotitas de lluvia.
Está claro que los vacíos en la ley de Desarrollo Urbano son promotores de estas calamidades, no obstante, es tiempo de encontrar formas de llamar a cuentas a los responsables.
Armando_berrones@yahoo.com.mx
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lunes, 20 de junio de 2011
¿QUÉ HACEMOS CON LOS POLÍTICOS?
En múltiples artículos que he publicado en diferentes medios impresos y portales, siempre he sostenido la premisa de que el problema de México no es ciertamente económico, sino político. Y con esto no quiero decir que estemos nadando en la abundancia de recursos, a lo que me dirijo estrictamente es a quienes tienen un coto de poder en las distintas estructuras del gobierno y no le dan un uso vertical y digno de reconocimiento. La mayoría de los servidores públicos lo usan para servirse y no como manda la normatividad: para servir a los conciudadanos.
Lamentablemente, el sentido del servicio y el principio de solidaridad con los que deben actuar los funcionarios, que a la vez son políticos, están olvidados, sin embargo, en periodos electorales se fortalece. Siempre es la misma cantaleta. Nadie mueve un dedo a menos que no logre con ello obtener determinadas promesas de voto. La gente en su desesperación toma los beneficios inmediatos, porque pocas opciones tiene. Esto viene a cuento, porque este 2011 es vital para la clase política. El próximo mes será indiscutiblemente un parteaguas en la vida política de este país y además el preludio de lo que se espera en 2012. Las cartas están echadas y esos comicios permitirán a los grupos de poder definir mejor sus estrategias para asegurar- dentro de lo posible- el posicionamiento del partido “haiga sido como haiga sido” y claro, mantener a como de lugar el máximo trono que es la Presidencia de México.
Los priistas y perredistas y todos los partidos apéndices buscarán conseguir su coto de poder y negociación, una vez logrado, se echarán a la hamaca para engordar sus ya muy abultadas carteras. Insisto, es lamentable, a nadie le importa el beneficio social si no está íntimamente ligado lo electoral, lo político. Ya lo han dicho políticos de antaño: Vivir fuera del presupuesto, es vivir en el error”. El problema es que la esencia primigenia de la política -que es velar por el bienestar común- es sólo una entelequia, un buen deseo, ya que nada más entran al poder y se olvidan. Sobran los ejemplos para explicitar esto.
ALUVIÓN
VAN CONTRA EL GEÑO
De acuerdo con las últimas noticias en torno a la política, en nuestro estado lo que está de moda y muy ad hoc a los tiempos electorales, es el terrorismo y la multicitada cacería de brujas. El que sigue de los ex gobernadores a encarcelar es presuntamente Eugenio Hernández Flores, pues es blanco perfecto para el aprovechamiento electoral. Si lo meten en chirona, será una acción eminentemente pro Acción Nacional, pues es el único partido que busca castigar a los servidores públicos que han hecho daño a México… Lo cual es excelente, de no ser por el momento histórico electoral que vivimos. La pregunta es por qué no lo hicieron antes?, ¿por qué no metieron a los hijos de Martita a la cárcel cuando se les documentó muchas de las irregularidades cometidas en agravio de la sociedad? Digo hay que ser parejos. Las cosas deben ser bien llevadas y no solamente andar con las payasadas de siempre, hacer estridencias para que nos hagan caso. El tema del ex gobernador tamaulipeco no es para menos, debe rendir cuentas del desaseo financiero que heredó al ingeniero Egidio Torre, porque en esas condiciones la entidad no puede emprender proyectos productivos y de gran envergadura. Lo único que le queda y ya lo está haciendo es endeudarse, pedir prestado, para tapar agujeros, renegociar deuda y que quede algo para que se vea el sello distintivo del nuevo gobierno.
TORRENTE
Siguen los movimientos en el SNTE, pues ya algunos maestros advierten la posibilidad real de que el profesor Arnulfo Rodríguez Treviño se quede un año más al frente de la sección 30. Y es que como mencionamos líneas arriba, primero la política y luego lo demás. Hay que saber quién será el presidente de México y ahora sí, empezar a trabajar con él. No se mueve nada hasta que lo sepamos. Por lo pronto, hay que esperar y sobre todo, ver qué pasará en julio en el estado de México.
Lamentablemente, el sentido del servicio y el principio de solidaridad con los que deben actuar los funcionarios, que a la vez son políticos, están olvidados, sin embargo, en periodos electorales se fortalece. Siempre es la misma cantaleta. Nadie mueve un dedo a menos que no logre con ello obtener determinadas promesas de voto. La gente en su desesperación toma los beneficios inmediatos, porque pocas opciones tiene. Esto viene a cuento, porque este 2011 es vital para la clase política. El próximo mes será indiscutiblemente un parteaguas en la vida política de este país y además el preludio de lo que se espera en 2012. Las cartas están echadas y esos comicios permitirán a los grupos de poder definir mejor sus estrategias para asegurar- dentro de lo posible- el posicionamiento del partido “haiga sido como haiga sido” y claro, mantener a como de lugar el máximo trono que es la Presidencia de México.
Los priistas y perredistas y todos los partidos apéndices buscarán conseguir su coto de poder y negociación, una vez logrado, se echarán a la hamaca para engordar sus ya muy abultadas carteras. Insisto, es lamentable, a nadie le importa el beneficio social si no está íntimamente ligado lo electoral, lo político. Ya lo han dicho políticos de antaño: Vivir fuera del presupuesto, es vivir en el error”. El problema es que la esencia primigenia de la política -que es velar por el bienestar común- es sólo una entelequia, un buen deseo, ya que nada más entran al poder y se olvidan. Sobran los ejemplos para explicitar esto.
ALUVIÓN
VAN CONTRA EL GEÑO
De acuerdo con las últimas noticias en torno a la política, en nuestro estado lo que está de moda y muy ad hoc a los tiempos electorales, es el terrorismo y la multicitada cacería de brujas. El que sigue de los ex gobernadores a encarcelar es presuntamente Eugenio Hernández Flores, pues es blanco perfecto para el aprovechamiento electoral. Si lo meten en chirona, será una acción eminentemente pro Acción Nacional, pues es el único partido que busca castigar a los servidores públicos que han hecho daño a México… Lo cual es excelente, de no ser por el momento histórico electoral que vivimos. La pregunta es por qué no lo hicieron antes?, ¿por qué no metieron a los hijos de Martita a la cárcel cuando se les documentó muchas de las irregularidades cometidas en agravio de la sociedad? Digo hay que ser parejos. Las cosas deben ser bien llevadas y no solamente andar con las payasadas de siempre, hacer estridencias para que nos hagan caso. El tema del ex gobernador tamaulipeco no es para menos, debe rendir cuentas del desaseo financiero que heredó al ingeniero Egidio Torre, porque en esas condiciones la entidad no puede emprender proyectos productivos y de gran envergadura. Lo único que le queda y ya lo está haciendo es endeudarse, pedir prestado, para tapar agujeros, renegociar deuda y que quede algo para que se vea el sello distintivo del nuevo gobierno.
TORRENTE
Siguen los movimientos en el SNTE, pues ya algunos maestros advierten la posibilidad real de que el profesor Arnulfo Rodríguez Treviño se quede un año más al frente de la sección 30. Y es que como mencionamos líneas arriba, primero la política y luego lo demás. Hay que saber quién será el presidente de México y ahora sí, empezar a trabajar con él. No se mueve nada hasta que lo sepamos. Por lo pronto, hay que esperar y sobre todo, ver qué pasará en julio en el estado de México.
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PRIMERO SE ACABA LA AGUAMASA QUE LOS MARRANOS
PARTEAGUAS Por Armando Berrones “A chillidos de marrano, oídos de carnicero” es una frase popular que supone las quejas, reclamos e ...
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Lo he expresado en muchas ocasiones: los municipios de Tamaulipas no deben contraer endeudamientos que pongan en severo brete sus...
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En un mundo convulsionado por los problemas financieros y las pocas esperanzas de muchos países en retomar el crecimiento econó...
